Corría el año 2013, y Colombia se enfrentaba a innumerables noticias que acaparaban portada en todos los noticieros y diarios de circulación nacional.
“El Agro alza su voz”. “La tensión con Nicaragua se incrementa”. “Corte Constitucional tumba proyecto de reforma de fuero penal militar”. Reducción de cultivos ilícitos en Colombia es incierta” “Reforma a la salud no se logra”. “Torre 6 del edificio Space de Medellín se derrumba”. “Último gran capo extraditado a Estados Unidos por lavado y narcotráfico”. “Resolución pone freno a la industria hotelera en los Parques Nacionales”. “El tal paro no existe”
No había noticiero, ni rotativa de prensa que no abriera sus diferentes emisiones con estas noticias, la actualidad nacional se desplegó a lo largo de ese año con toda su capacidad informativa como un aluvión de sucesos que casi opacaron lo que estaba por suceder antes de finalizar este año que trajo consigo la noticia que llenó de fuego la radio a nivel cristiano de la capital de la República.
Ese hecho, estuvo precedido por los pequeños programas en radio secular que el pastor John Jairo Cano comenzó a realizar en Radio Santa Fe, Todelar, y Radio Super, así como la emisora cristiana Nuevo Continente, que tal vez muchos recuerden con el título Evangelismo de Fuego.
Estos programas llevaban la palabra de Dios a quienes sintonizaban dichas estaciones, y el pastor Diego García se encontraba allí, tras bambalinas, en una labor que parecía no ser tan relevante, estaba a la espera de la gran cantidad de llamadas telefónicas que consideraban entrarían luego de cada emisión al aire. Pero la realidad era otra. Una que otra llamada repicaba los conmutadores de la radio estación luego de la realización de cada programa.
En esa situación, pasaron casi dos años, hasta que en oración el pastor Diego recibió la confirmación de parte de Dios que sería él, el encargado de realizar dicha labor. “Serás tú quien haga este programa”, le dijo el Señor. A lo que de manera casi que inmediata, replicó: “¿Hablar por radio? Nunca lo he hecho. No tengo la mejor voz, no estoy preparado, no he tomado cursos, no he estudiado nada que tenga que ver con la radio”, dice el pastor en el devocional que se emite por Fuego AM todos los días por la radio.
Cuántas veces hemos recibido un llamado de parte de Dios y no creemos estar preparados para asumirlo. Dice la palabra en 1 Corintios 16:7-9 “Porque no quiero veros ahora de paso, pues espero estar con vosotros algún tiempo, si el Señor lo permite. Pero estaré en Éfeso hasta Pentecostés; porque se me ha “abierto puerta grande y eficaz”, y muchos son los adversarios”. Una puerta abierta, es una oportunidad para que el Reino de Dios se establezca, y la radio es en definitiva una puerta grande y eficaz, abierta de par en par para evangelizar y extender el Reino de Dios y Su justicia a toda la nación.
Pasó el tiempo, y el pastor Diego asume el llamado. El calendario marcaba la fecha: domingo, 6 de la mañana, el sol apenas despuntaba en la capital, el frío calaba los huesos, pero con mucha pasión y responsabilidad, salió al aire por tres emisoras en cadena: Radio Cordillera, La Voz de Bogotá y Radio Única de Todelar. Tres cadenas enlazadas, para realizar la primera emisión, como si fuese ese cordón de tres dobleces que no se rompe nunca.
Ese fue el inicio de lo que sería más adelante una gran obra evangelística en un horario diferente. La madrugada estaba llena de emisiones radiales de brujos, espiritistas y toda clase de mensajes del enemigo que inundaban los aires con sus planes ocultos, por tal motivo, le ofrecen al pastor realizar los programas de Evangelismo de Fuego en el horario de la 1 de la mañana, tal como lo dijera Gabriel Muñoz López, un maestro de la radio que realizó por años programas a esa hora de la madrugada, un “precioso horario”.
El precioso horario de 1 a 2 de la mañana marcó el comienzo de la historia de la emisora, un horario bien complejo, pero que les permitía, junto a la pastora Liliana Leguizamón, atender consejerías una vez terminada la emisión al aire, recibir las llamadas que antes no entraban, y que ahora no dejaban descansar los teléfonos de la emisora a esa hora. Mientras la ciudad dormía, el evangelio se extendía por los aires trayendo las Buenas Nuevas de salvación.
La radio secular abrió sus canales para que el espectro electromagnético recibiera las noticias del Reino hasta que el calendario marcó el año 2011. Un día, Dios le dice al pastor Diego: “Levántate, son las 3 de la mañana, ve a la vuelta, busca a un hombre de radio que vive cerca a tu casa, y dile así: Tú tienes una emisora de radio, arriéndamela.” En obediencia, el pastor se levanta, sale a la calle, se encuentra con el hombre, a quien no conocía, y le dice lo que el Señor le acaba de revelar. Le habló en fe pero con toda autoridad.
“Tú tienes una emisora, arriéndamela”, ese fue el mensaje que recibió el pastor Diego, y que transmitió de manera calcada a aquel hombre en una fría madrugada en la puerta de la emisora de la radio en la que trabajaba este desconocido. El hombre, sorprendido, se sonríe, y le manifiesta que esa emisora se encontraba dañada y apagada, y no tenía intención de encenderla. Por esa razón no podía arrendarla.
Si Dios lo dice, Él lo hace. Ante la insistencia del pastor Diego, meses después firmaron un contrato, y aunque corría el año 2011, éste se materializó años después, cuando salió al aire la primera identificación que marcó el inicio de Fuego AM en 2013.
Una pequeña promesa, se convierte en una realidad extendida: “Pasarás de una hora al día, a tener 24 horas”, y eso es Fuego AM. La promesa que hoy está al aire, en 1.130 am, y que nos complace celebrar un año más de historia, muchas cosas han pasado, cientos de anécdotas podrían ahora llenar infinidad de blogs, cantidad de minutos radiales llenarían de remembranzas la fecha que hoy celebramos, y a través de la cual, hoy podemos decir que Dios se ha glorificado.
Somos Fuego AM, la radio para adorar, una emisora que llegó para rendirle adoración al Único que lo merece, tal como lo dice nuestro slogan, y lo corroboran los cientos de oyentes, que hoy nos acompañan desde el primer momento que salimos al aire.
“Me gozo de ver la gloria de Dios en la celebración de los primeros 10 años de Fuego AM. Ya que a través de este maravilloso medio de comunicación nos conectamos con nuestro Padre Amado. Escuchando su Palabra la cual nos vivifica y recibiendo de su amor Inagotable con cada miembro que hace parte de mi amada emisora. FELICES 10 AÑOS. POR MUCHOS MAS LLENOS DE LA GRACIA DEL SEÑOR. Natalia Rodríguez.
Mi corazón se regocija, estoy feliz por esta emisora tan hermosa, llena de vida, de fuego, pero, sobre todo, llena de la presencia de Dios. Estoy agradecida con Dios, el día que me hablaron e hicieron que llegará a este dial, porque, junto con mi abuela, se han convertido en nuestra familia radial. Un abrazo enorme para todos. Tatiana Valero y Marta García.
Excelente emisora, han sido 10 años de edificación con ustedes los bendigo con bendición de alto. Yorgina Bonilla.
Estos son algunos de los mensajes de felicitación que recogimos, y que enmarcan una celebración que no podemos pasar por alto. Queremos que todos y cada uno de los integrantes de la familia Fuego Am, se sientan bendecidos, es por eso, que redoblamos nuestros esfuerzos, para que la llama siga encendida, y el fuego nunca se apague.
La Biblia dice en 2 Samuel 6:11 que, “estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-Edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa”. Cuando la presencia de Dios está en la casa, la bendición es inminente, por eso cada hogar que nos ha acogido como su estación favorita, ha sido grandemente bendecida porque el Fuego de Dios nunca se apaga.
Todos los días, radios y celulares con la app descargada, disfrutan nuestra programación, a lo largo y ancho de las 20 localidades que componen la ciudad, pero así mismo, viaja a través de los aires a los municipios cercanos, y a las naciones de la tierra, llevando el mensaje de salvación en lo que comenzó como Evangelismo de Fuego, un espacio de una hora diaria, y que hoy llena de bendición toda la nación con “Fuego AM, la radio para adorar”.
Felices 10 años, y que vengan muchos más.
